Muralismo Latinoamericano: el arte como instrumento político

17 enero, 2023

El Muralismo Latinoamericano nace en 1910 tras la Revolución Mexicana como una manera de expresión política. Fue impulsado por activistas políticos de su momento y se desarrolló por grupos de jóvenes artistas.

El Muralismo ha sido una forma de expresar por medio del arte una oposición a las dictaduras y regímenes violentos que han caracterizado la historia política latinoamericana. En estos murales se plasman en imágenes problemas sociales, se aleja de la academia de arte tradicional y tiene como objetivo plantear un descontento y una protesta creando monumentales de dominio público que desafiaran el arte aristócrata al que solo algunos tenían acceso.

Su auge, sin duda alguna, se da en México alrededor de los años 20, donde después de una revolución, las fachadas de edificios gubernamentales fueron el centro de manifestaciones por medio de estos murales. Pero más que mostrar un desacuerdo, el Muralismo tomó un papel de educación a las masas mediante la recreación de la historia del país.

Algunos de los exponentes que aportaron al desarrollo y evolución de este movimiento son:

Diego Rivera: Sus murales en el Palacio Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México iniciaron este movimiento que luego fue continuado por José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, entre otros. Solía tocar, en sus obras, temas anticapitalistas y de apoyo a movimientos obreros. Se proclamó como revolucionario ante los ojos del mundo por su mural del Rockfeller Center en Nueva York en el cual retrató a Lenin y Stalin, el cual tuvo que ser retirado inmediatamente.

David Alfaro Siqueiros: Durante toda su trayectoria artística optó por crear murales que se destacaran por experimentales e innovadores Viajó por Suramérica y estableció en otros países también los principios del Muralismo Latinoamericano. En sus obras, jugó con la perspectiva, los ángulos e implementó la fotografía documental como parte del movimiento.

José Clemente Orozco: En el periodo entre guerras, aportó desde grandes creaciones al arte pictórico mexicano. Fue reconocido como un intérprete entre la revolución y el Arte.

Aún así, el muralismo tomó fuerza no solo en México sino también en otros países en Latinoamérica, quienes optaron por este como una necesidad de expresar su revolución por medio de una manifestación artística.

En Chile, los muralistas surgieron tras el triunfo de Allende con mensajes propagandísticos sobre las responsabilidades del Estado y sus ciudadanos. Ahí no se desarrolló por medio de artistas individualistas, sino por medio de brigadas.

En Brasil se tocaron temas de alta importancia social coyuntural como el racismo, las comunidades indígenas y la pobreza. Se popularizó entre las calles de los distintos barrios y favelas también como medio de expresión por amor a la patria y libertades en la sociedad.

Ecuador tomó el muralismo como un movimiento de recreación histórica. Posteriormente, el gobierno acogió esta práctica histórica y dio paso a grandes artistas como Diógenes Paredes, Jaime Valencia y José Enrique Guerrero, Oswaldo Guayasamín y Galo Galecio para intervenir lugares y edificios importantes en sus ciudades. Estos artistas tuvieron una notoria influencia histórica y pictórica de los muralistas mexicanos.

En Colombia el muralismo fue inmediatamente rechazado por políticos y académicos, pero después se convertiría en un movimiento muy mencionado y querido por ellos mismos. Los más importantes muralistas se inspiraban en la historia del país, sus problemáticas sociales y en leyendas y mitos urbanos.

No tomó mucho tiempo tampoco para que este movimiento se expandiera más allá de Latinoamérica, en un principio fue por migrantes latinoamericanos que por medio de sus murales mostraban su identidad como inmigrantes y la convergencia y choques de varias culturas.

El Muralismo actualmente mantiene su importancia, museos alrededor de todo el mundo exponen sus obras e historias y en toda Latinoamérica se conservan edificios, bibliotecas y fachadas de obras de sus más grandes representantes.

También podrías leer

Muralismo Latinoamericano: el arte como instrumento político

Muralismo Latinoamericano: el arte como instrumento político

El Muralismo Latinoamericano nace en 1910 tras la Revolución Mexicana como una manera de expresión política. Fue impulsado por activistas políticos de su momento y…
David Manzur: 70 años de carrera artística y una eternidad de legado.

David Manzur: 70 años de carrera artística y una eternidad de legado.

A sus 93 años, David Manzur sigue dejándonos deleitar por su pintura como si fuera el primer día, pero este año se cumplen 70 años…